domingo, 30 de junio de 2013

Bizcocho de Nata de la Abuela

Me encantan los bizcochos y siempre me gusta tener alguno preparado para mis desayunos o esas visitas imprevistas que llegan para tomar café. Este bizcocho me ha sorprendido mucho por su gran poder evocador. Sabe a pueblo, a cocina de carbón y noches junto al brasero en la mesa camilla de la abuela. Probadlo, de verdad, es impresionante lo rico que está. Y ya me diréis si son imaginaciones mías o de verdad te hace retroceder a esa infancia en el pueblo con los abuelos.


La receta la encontré en un blog de cocina que no conocía: SeCocina.com. Me ha gustado mucho esta chica, sus fotos, así como sus recetas.

Ingredientes (para un molde de 22x12cm):

- 3 huevos
- 250g de azúcar
- 250ml de nata espesa
- 1 cucharadita de vainilla en polvo
- 2 cucharaditas de impulsor (Royal©)
- 300 g de harina
- 2 cucharadas de ron
- 1 pizca de sal

Preparación:

Precalentar el horno a 180º.
Preparar el molde, ya sea encamisándolo con papel de hornear o enharinándolo bien. Reservar.
Batir los huevos con el zúcar hasta que espumen, tienen que aumentar sustancialmente de volumen y adquirir la textura de un merengue suave. Añadir la nata en hilo sin dejar de batir. Añadir ahora el ron y la vainilla y seguidamente la harina tamizada junto con el impulsor muy poco a poco. Mezclar hasta integrar toda la harina. Quedará una masa espesa y muy esponjosa.


Pasar la masa al molde y hornear entre 45 y 55 minutos, dependerá del horno, o hasta que al pinchar un palillo en el centro salga completamente limpio.
Dejar enfriar completamente encima de una rejilla.


Se conserva muy bien dentro de una lata varios días.
Perfecto para el te de media tarde, para un café con los amigos, para un desayuno en la soledad de la cocina un domingo por la mañana recordando tiempos pasados...



viernes, 28 de junio de 2013

Mayonesa Casera

Me encanta la mayonesa. Lo confieso. Soy adicta a las salsas y entre ellas, esta emulsión de aceite y huevo está en el podium de los ganadores. Es altamente calórica por eso intento no comer demasiada, pero como aún así sigo pecando asiduamente, he optado por sólo tener en la nevera ese sucedáneo light desabrido que todos conocemos. De todas formas, y sin que sirva de precedente, hay veces que me doy un homenaje y me preparo una mayonesa casera de verdad, con su huevo, su zumito de limón y por supuesto su buen aceite de oliva.


Es impresionante su sabor, nada que ver con sus versiones comerciales, y mucho menos con esas variantes degeneradas bajas en calorías.

Ingredientes:

- 1 huevo
- 2 cucharadas de zumo de limón
- 1/2 cucharadita de sal
- 200ml de aceite de oliva suave
- 1 cucharadita de mostaza (completamente optativo, es la versión francesa de la mayonesa)

Preparación:

Es muy importante que el aceite y el huevo estén a la misma temperatura para que al batir la mayonesa no se corte. Para ello, cascar el huevo en el vaso de la batidora de brazo, añadir el zumo de limón, la sal, la mostaza si procede y por último el aceite. Dejarlo en la bancada de la cocina alrededor de 15 minutos, eso permitirá que todos los ingredientes se acomoden a una misma temperatura.
Meter la batidora hasta el fondo y sin moverla comenzar a batir a máxima velocidad. Pasados 2 o 3 minutos la mezcla comenzará a emulsionar y se empezará a formar la mayonesa. Seguir sin mover la batidora hasta que quede una capa de aceite encima que ya no se integra. Entonces, muy lentamente, empezar a subir y bajar la batidora favoreciendo que ese aceite que ha quedado encima vaya bajando para ser correctamente emulsionado.
En el momento todo el aceite ha desaparecido, dejar de batir. Pasar a un recipiente hermético y refrigerar. Se puede comer en el momento, pero como el batido calienta la mezcla a mi me gusta enfriarla primero un poco.
Si nunca habéis probado a hacer mayonesa casera, os lo recomiendo, probadlo y veréis que es muy sencillo.
Y dominando la técnica de la mayonesa clásica hay un sinfín de recetas a vuestro alcance... de ajo, de especias, simplemente ¡utilizar la imaginación!


jueves, 27 de junio de 2013

Crema de Verduras Ligera

Hoy vamos a aligerar estómagos con una cremita suave de verduras. Fría, del tiempo o caliente ¡está rica de cualquier manera!


Ingredientes:

- 1 manojo de acelgas (sin la parte gorda de las pencas)
- 2 zanahorias
- 1 patata grande
- 1 cebolla
- 150g de judía verde plana
- 1 calabacín
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- Sal
- 1/2 vasito de nata
- 4 quesitos

Preparación:

Enjuagar bien el calabacín, cortarlo en rodajas. Enjuagar las acelgas, desechar las pencas y ponerla en la cazuela junto con el calabacín. Limpiar las judías verdes y retirarles las hebras laterales, cortarlas y a la cazuela también. Pelar y cortar las zanahorias, la patata y la cebolla y añadirlas también.


Cubrir con agua, añadir el aceite y sal al gusto y llevar a ebullición. A partir de ahí, en 15 o 20 minutos estará todo cocido.
Retirar el exceso de caldo (yo lo guardo para sopas de verduras o para añadirlo a otros guisos).
Añadir la nata y los quesitos y triturar hasta obtener una crema muy fina.
¡Como más me gusta a mi es acompañada de lascas recién ralladas de queso parmesano y un chorrito de aceite de oliva crudo!




miércoles, 26 de junio de 2013

Quesada

¡Endulcemos un poco la semana! Esta receta llegó a mis manos cuando tenía 14 años y desde entonces se prepara en mi casa, como postre recurrente u obsequio para amigos, muy a menudo. Es tan sencilla de preparar que casi da risa. Y el resultado obtenido en relación al esfuerzo gastado es absolutamente increíble.
Esta quesada es perfecta para agasajar a los amigos una tarde que te invitan a tomar café. Se preparar en 45 minutos, horneado incluido, y con ingredientes que todos tenemos en la despensa.


Si la vestimos de gala acompañada con helado de vainilla, es un postre ideal para después de una comilona, resulta ligero y nada empalagoso, pero con esa nota dulce necesaria para acabar con fuegos artificiales una buena comida.

Ingredientes (para un molde de tarta de 28cm):

- 1 yogur natural
- 1 medida del yogur de harina
- 2 medidas de azúcar
- 3 medidas de leche
- 3 huevos
- 6 quesitos
- Un chorrito de nata para montar (optativo)
- Canela en polvo

Preparación:

Precalentar el horno a 200º, arriba y abajo.
En un bol echar todos los ingredientes y batir bien con la batidora hasta conseguir una mezcla suave, homogénea y muy líquida.
Engrasar un molde para tartas (¡NO desmontable!) o forrarlo con papel vegetal.
Verter la mezcla en el molde y con cuidado de no derramarla, meterla en el horno. Hornear alrededor de 40 minutos (dependerá del horno) o hasta que esté doradita.
Hacia mitad de la cocción se hinchará bastante, es normal, al enfriarse bajará otra vez.
Cuando ya esté lista sacarla del horno, esperar a que enfríe y espolvorear con canela.


Servir sola para acompañar un café o con helado de vainilla para ¡un postre con mayúsculas!


martes, 25 de junio de 2013

Panecillos Rústicos de Semillas

Hoy toca pan. Estos panecillos de aspecto rústico y delicioso presidieron la mesa del sábado en una comida familiar y triunfaron. Son muy sencillos ya que no requieren ninguna técnica especial de formado, simplemente con un poco de paciencia en el amasado, el resultado es fantástico. Las fotos no mienten.



Ingredientes (para 9 panecillos de unos 100g c/u):

- 200g de masa madre integral de trigo eco al 100% (se puede substituir por un poolish del día anterior con: 100g de harina integral de trigo eco + 100g de agua + 3g de levadura fresca de panadero)
- 100g de harina integral de trigo eco
- 100g de harina de centeno integral eco
- 100g de harina panadera
- 100g de harina de fuerza
- 250g de agua
- 10g de sal
- 3g de levadura fresca de panadero
- 160g de soaker de semillas (yo: lino dorado y marrón, sésamo y pipas de girasol y calabaza)

(para el soaker):

- 100g de semillas
- 70g de agua
- 1g de sal

Preparación:

Las semillas se pueden añadir a pelo al final del amasado, pero no es aconsejable. Es necesario hacer un soaker o empapujo para neutralizarlas. Esto quiere decir que no van a absorber humedad ni sal de la masa final.
Para ello precalentar el horno a 170º. Extender las semillas en la bandeja con la sal y hornear a esa temperatura durante 10 minutos para tostarlas levemente y que estén bien calientes. Sacar del horno y volcar encima los 70g de agua. Burbujeará, las semillas absorverán el agua y quedarán perfectamente neutralizadas. Dejar enfriar y reservar.
Poner todos los ingredientes, menos las semillas, en un bol (se añadirán al final del amasado para no destrozar la masa, los tropezones rasgan el gluten e impiden su correcto desarrollo). Mezclar con la espátula hasta obtener una bola mediánamente homogénea. Pasar a la encimera y amasar eficazmente unos 10 o 15 minutos. La masa debería de pasar la prueba de la membrana. Si, a pesar de llevar mucho salvado por todo el integral que lleva, la masa pasará la prueba.
Añadir ahora el soaker de semillas y amasar un poco más para unificar.


Hacer una bola y dejar para un primer levado tapada con un trapo hasta que la masa duplique volumen.
Porcionar en 9 trozos iguales (yo utilizo la báscula) y bolear bien apretado cada uno. Colocar sobre papel sulfurizado en la bandeja del horno. Enharinar bien, que la masa es algo pegajosilla, y tapar con un trapo para un segundo levado más bien cortito, necesario para que la masa tenga fuerza al entrar en el horno y greñe con ganas).


Precalentar el horno a 250º arriba y abajo con la bandeja de vapor dentro.
Cuando haya pasado el tiempo necesario, cortar con decisión cada bollito. Con la cuchilla inclinada en ángulo de 45º y de un extremo al otro, sin pensar.
Meter al horno con un buen golpe de vapor (tapando la salida de humos del horno con un trapo si la tiene) y bajar la temperatura a 220º. Mantener el vapor unos 15 minutos, después retirar. Aprovechar para darle la vuelta a la bandeja y así liberar todo el vapor acumulado dentro del horno. Cerrar y continuar el horneado un total de 35 minutos o hasta que los bollitos estén bien dorados.


Apagar el horno y dejar así 10 minutos. Sacar a una rejilla y dejar enfriar totalmente.


¡Muy ricos y sabrosos!





lunes, 24 de junio de 2013

Hummus

El fantástico hummus. Qué decir de esta increíble crema de garbanzos. Untuosa, sabrosa, ligeramente ácida. Un balance perfecto entre la cremosidad del garbanzo, el aroma del sésamo, la acidez del limón y el picante del ajo. Sencillamente sublime. No hay palabras.


Ingredientes:

- 300g de garbanzos cocidos
- 1/2 limón (zumo)
- 2 cucharadas de tahina
- 1 diente de ajo
- Sal
- Pimentón
- Aceite de Oliva Virgen Extra

Preparación:

Pelar el ajo y retirar el germen interior. Poner todos los ingredientes menos el pimentón y el aceite en el vaso de la batidora y triturar hasta obtener una crema lo más fina posible. Es aconsejable reservar un poco del agua de cocción del garbanzo por si al triturar la pasta resulta demasiado espesa.


Hay zonas de Oriente Medio dónde le añaden una o dos cucharadas de yogur a la mezcla para blanquearla y obtener así un paté más suave y con un sabor característico. Muchas veces yo le añado el yogur ya que encuentro el resultado extremadamente satisfactorio. Probarlo y ya me contaréis.
También se puede añadir a la preparación básica una pizca de comino en el triturado, aumenta los aromas y también está muy rico.
El hummus se puede preparar con el garbanzo con piel. Su textura es más "original" así. Se pueden pelar los garbanzos, ya cocidos es muy fácil. Así, el resultado será una crema aterciopelada muy, muy suave.
Servir en un plato llano o en un cuenco profundo. Hacer surcos con una cuchara pegando el puré a las paredes del bol. Aderezarlo con un buen chorro de aceite de oliva y pimentón.


Este paté de garbanzos es ideal para degustarlo con pan de pita ligeramente tostado o cualquier pan ázimo, estilo los chapatis hindús.


Si todavía no os habéis hecho el ánimo por aquello de: "el garbanzo no va conmigo"... probarlo, ¡de verdad que no os arrepentiréis!


¡A vuestra salud!


domingo, 23 de junio de 2013

Helado de Chocolate Valor

Es verano y seguimos con la producción de helados sacándole partido a la heladera. Después del fantástico helado de yogur, tocaba un clásico entre todos los clásicos. El helado de chocolate. y ¿qué mejor chocolate para elaborarlo que el mítico chocolate Valor?



Ingredientes (para 1/2 litro de helado):

- 350ml de leche entera
- 250ml de nata para montar
- 30g de cacao en polvo Valor©
- 70g de chocolate Valor©
- 1 Pizca de sal
- 60g de azúcar
- 30g de azúcar invertido
- 2 Yemas de huevo
- 1/4 de cucharadita de esencia de vainilla

Preparación:

Rallar el chocolate Valor© y reservar.
En un cazo templar la leche y la nata sin que llegue a hervir. Añadir el cacao en polvo y disolver. Añadir también el chocolate rallado y mezclar bien hasta su completa disolución. Reservar.
En un bol espumar las yemas con el azúcar hasta que estén blancas, añadir el azúcar invertido y mezclar un poco más. Añadir esta mezcla al chocolate del cazo. Disolver bien y llevar a fuego medio-bajo, removiendo sin parar, hasta que comience a espesar. La mezcla NO debe hervir porque sino ¡se cortará!
Apartar del fuego y dejar entibiar por completo. Meter en la nevera hasta que esté bien fría.
Mantecar en la heladera siguiendo las instrucciones del fabricante.
El helado se puede comer en este momento, tendrá una textura muy parecida al sundae, o dejar madurar en el congelador un par de horas.
Sin heladera, meter directamente al congelador, batiendo la mezcla cada 15 minutos para romper los cristales que se van formando en la congelación y conseguir una textura cremosa.
El helado de la foto lleva cuatro días hecho y dejándolo 15 minutos fuera del congelador antes de servir, veis que mantiene toda su cremosidad.
¡Es una opción deliciosa y 100% casera!




sábado, 22 de junio de 2013

Chapati (Roti)

Los Chapatis o Rotis son el pan plano que acompaña la mayoría de los platos en la India y Pakistán. Por toda la geografía mundial se encuentran panes planos de este tipo, las tortillas mexicanas son un ejemplo, en África también se come una variante de este pan y en China existe algo parecido, el Laobing.


Se caracteriza por no llevar levadura, y, junto con el Naan (que si la lleva), son los panes más comunes en la gastronomía hindú. Puede acompañar todo tipo de platos, comerse relleno o simplemente utilizarlo como ayuda para no mancharse las manos al comer.
Comunmente mucha gente piensa que los chapatis y los rotis son los mismo, pero no, la diferencia radica en que los chapatis son rotis hechos con harina integral.



Ingredientes (para 4 chapatis):

- 150g de harina
- 80g de agua
- 3g de sal

Preparación:

Poner la harina en un bol, hacer un pozo en el centro, añadir la sal y el agua. Ir mezclando con la punta de los dedos hasta que esté todo completamente integrado. Pasar a la encimera y amasar un poco, un par de minutos, para asegurar una mezcla homogénea.


Tapar y dejar reposar 20 minutos, así la harina se hidratará perfectamente.
Porcionar en cuatro trozos iguales y bolear cada uno. Dejar reposar 5 minutos más.


Estirar cada chapati con el rodillo sobre la encimera enharinada hasta obtener discos de casi 20 cm de diámetro y de un 1 o 2 mm de grosor.


Cocinar en una sartén antiadherente bien caliente sin nada de aceite.


Primero por un lado y cuando empiecen a salirle burbujas, darle la vuelta y cocinar por el  otro lado, aplastando ligéramente con la espátula para favorecer que se hinche bien.


Sacar y mantener caliente envuelto con un trapo o en papel de aluminio. ¡Los chapatis están ricos recién hechos y aún templados! Podéis degustarlos acompañando un Chicken Korma o como yo hoy, ¡con un fantástico Hummus!




jueves, 20 de junio de 2013

Bizcocho de Cola-Cao

!Hoy tocaba bizcocho! ¡Y además con sobredosis de chocolate! De vez en cuando, apetece, no me diréis que no. Paseando por los blogs que sigo, entré en Cocinándotelo y Lore acababa de publicar esta delicia. Como andaba con un poco de mono de chocolate y tenía un bote de Cola-Cao recién empezado, me lancé a prepararlo.


¡Fantástico! Una textura húmeda y jugosa pero a la vez muuuy esponjosa, un profundo sabor a chocolate y con una superficie ligeramente crujiente. Creo que es de los mejores bizcochos de chocolate que he probado últimamente.
Por cierto... ¿de quién sois? ¿Cola-Cao© o Nesquick©? ¡Yo Cola-Cao© a muerte!



Ingredientes (para un molde de 22cm):

- 4 huevos
- 150g de mantequilla
- 200g de Cola-Cao©
- 200g de harina
- 150g de azúcar
- 150ml de leche
- 15g de impulsor (Royal©)

Preparación:

Precalentar el horno a 180º. Preparar y enharinar el molde.
Preparar los ingredientes y dejarlos atemperar para que no estén fríos de la nevera.
Pesar la harina, el Cola-Cao© y el impulsor y mezclar bien con las varillas.
Derretir la mantequilla en el microondas y dejar que atempere para que no esté caliente.
Batir los huevos con el azúcar hasta que dupliquen volumen y estén blancos y con textura de merengue suave. Añadir la mantequilla derretida en hilo sin dejar de batir. Añadir también la leche muy, muy despacio.
Ahora añadir la harina, sin dejar de batir, en tandas pequeñas para que no se baje la mezcla.
Pasar la mezcla al molde y hornear entre 40 y 50 minutos, dependerá del horno, o hasta que al insertar un palillo en el centro salga limpio.


Este bizcocho es de auténtica locura, su textura húmeda y jugosa es deliciosa y muy, muy pecaminosa!

miércoles, 19 de junio de 2013

Alcaravea (Caraway)

Carum carvi, comúnmente llamada alcaravea, alcarahueya, carvia, alcaravia o comino de prado, es una hierba nativa de Europa, Asia Occidental y África del Norte.
Los frutos o semillas enteros tienen un sabor picante, con un aroma parecido al anís, contienen entre un 10% de aceite esencial, principalmente carvona y limoneno.


Se suele emplear como condimento alimentario, en el norte de Europa se emplea para aromatizar quesos: como el Tilsit y Havarti daneses y el Milbenkäse alemán. Muchos panes del norte de Europa también la llevan, ya que en esas latitudes es común aromatizar los panes, casi siempre de centeno.
En la industria se emplea para aromatizar jabones, lociones y jarabes.
En términos farmacológicos la alcaravea estimula el tránsito intestinal y disminuye la formación de gases intestinales.
En la India se consume después de grandes comidas como digestivo.


Yo llevaba ya tiempo detrás de esta especia para poder preparar algún pan del Norte de Europa, porque aunque aparentemente es como el comino, difiere bastante en su sabor. Muchas recetas traducidas de esas latitudes hablan de "comino", pero realmente quieren decir "alcaravea", ya que la palabra a veces en otros idiomas es parecida.
Qué me decís, ¿la conocíais? ¿Hace parte de vuestro armario de especias?

martes, 18 de junio de 2013

Lasaña de Atún en Escabeche

La lasaña es ese invento italiano que da igual de qué lo rellenes está simplemente delicioso. Las he comido de carne, de verduras, de pescado... No importa, siempre están de auténtico vicio.


La receta que os traigo hoy es inspiración de el Mercado Calabajío. Yo hasta ahora había preparado infinidad de veces canelones de atún con un relleno muy parecido, pero esta receta me sorprendió bastante por el uso de atún en escabeche en vez de en aceite. Intuí que debía de estar riquísimo porque el vinagre del escabeche compensaría un poco la densidad del resto de ingredientes, dígase la bechamel o el queso gratinado. No me equivoqué. Gracias Carlos Dube por esta fantástica receta. ¡Tenéis que probarla!



Aprovecho también para agradecer a Calvo el lote de productos que me han enviado para ayudarme con el blog.



Ingredientes (para 4 personas):

- 6 láminas de pasta para lasaña
- 150g de atún en escabeche Calvo (3 latitas pequeñas)
- 1 latita de pimiento morrón
- 1 cebolla
- 2 huevos
- 200g de tomate frito casero
- 1/2 litro de bechamel casera
- Aceite de Oliva
- 1 Mozzarella de Bufala
- Queso Parmesano recién rallado

Preparación:

Cocer los huevos y reservar para que se enfríen. Picarlos finamente.
Picar el pimiento morrón en dados y reservar.
Picar la cebolla finamente y pocharla con el aceite a fuego medio hasta que empiece a dorar. Añadir el pimiento morrón, remover y pochar a fuego lento un par de minutos, añadir el tomate frito, remover y añadir el atún en escabeche bien escurrido y desmenuzado. Remover y añadir el huevo duro picado. Remover y reservar.


Cocer la pasta siguiendo las instrucciones del fabricante. ¡Cuidado que no se pegue! Sacar a un paño de algodón para escurrir el exceso de agua.
Cortar la mozzarella en rodajas y reservar.
Precalentar el horno a 200º.
Para montar la lasaña pintar una bandeja (25x20cm más o menos) apta para horno con mantequilla. Poner una cucharada de tomate y otra de bechamel y extenderlas por todo el fondo. Cubrir con una capa de pasta. Añadir ahora la mitad del relleno y extender bien; otra capa de pasta y otra de relleno.


Finalizar con la última capa de pasta y una buena cantidad de bechamel. Repartir las rodajas de mozzarella y alrededor un poco de parmesano rallado.


Hornear a 200º una media hora gratinando los últimos cinco minutos.
Antes de cortar y servir dejar reposar en la bandeja para que atempere.


Este paso es muy importante si se quiere una buena presentación y no lasaña desparramada por todo el plato.


Probadla y ya me diréis, ¡un acierto seguro!


lunes, 17 de junio de 2013

Panecillos de Espelta y Trigo

Hoy tocaba rellenar el congelador y me he decidido por unos panecillos con espelta integral. Últimamente este harina me gusta cada vez más, la uso en bizcochos y se la añado a muchos de mis panes. ¡Me encanta!
El formato panecillo me gusta casi más que la hogaza. Me organizo mejor, cuando ya están fríos, los congelo envueltos individualmente en papel film y luego los voy sacando a medida que los voy necesitando. Se descongelan en un ratito a temperatura ambiente. Luego los pongo un par de minutos encima del tostador y se quedan crujientes y templaditos como recién hechos.


Hace una semana me llegó una fantástica caja de cositas de Int-Salim y Eco-Salim. Agradezco de todo corazón que hayan confiado en mi blog para probar todos estos productos de excelente calidad. ¡Poco a poco os los iré enseñando! Hoy he decidido probar la harina de espelta integral para estos panecillos. ¡Y han salido fantásticos!


Ingredientes (para 9 panecillos de unos 95g):

- 200g de masa madre de espelta integral al 100% (o un poolish de la noche anterior con: 100g de espelta integral + 100g de agua + 3g de levadura fresca de panadero)
- 150g de espelta integral int-salim
- 150g de harina de fuerza
- 100g de harina panadera
- 1 cucharada de miel
- 3g de levadura fresca de panadero
- 10g de sal
- 230g de agua

Preparación:

Poner todos los ingredientes en un bol y mezclar hasta obtener una bola homogénea. Pasar a la encimera y amasar unos 15 minutos hasta que la masa pase la prueba de la membrana y esté lisa y brillante.


Hacer una bola y dejar reposar en un bol tapada con un trapo para un primer levado hasta que duplique volumen.
Cortar la masa en 9 partes iguales (yo utilizo la báscula) y preformar en bola cada una. Dejar reposar 10 minutos tapadas con un trapo y formar como más apetezca. Yo he decidido hacer minibatards.
Podéis ver cómo los formo en este vídeo:


Colocar en la bandeja del horno sobre papel sulfurizado con el cierre hacia abajo, espolvorear un poco de harina para evitar que se peguen y tapar con un trapo para una segunda fermentación más bien cortita.
Poner a calentar el horno a 250º.
A los 30-40 minutos (dependerá de la temperatura) si la masa está lista, greñar cada panecillo y meter al horno. Bajar la temperatura a 220º y hornear con vapor los primeros 15 minutos. Después retirar el vapor, abrir el horno, darle la vuelta a la bandeja y hornear 15 o 20 minutos más hasta que estén dorados. Apagar el horno y dejarlos así 5 minutos más. Entreabrir la puerta y dejarlos otros 10 minutos más (tienen que secarse bien para que permanezcan crujientes al enfriarse). Finalmente sacarlos y terminar de enfriar encima de una rejilla.


Son muy sabrosos y de miga esponjosa, perfectos para bocadillos o simplemente ¡para mojar en vuestra salsa preferida!



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