martes, 30 de julio de 2013

Bizcocho Multicereal

Todas las semanas horneo un bizcocho. Para mi el desayuno es la comida más importante del día y soy incapaz de salir a la puerta de la calle con sólo un café bebido como hacen millones de españoles. Unos días desayuno salado, otros dulce. Y los días que toca bizcocho son especiales. Me gusta desayunar sola, en la cocina, aprovechando esos minutos de tranquilidad antes de que se levante la fiera. Paladeando el café con leche mientras voy mojando despacio el bizcocho de turno.


Esta semana me apetecía algo contundente, cerealoso y con mucho sabor. Buscando por la red encontré una receta en el blog Secocina que me pareció interesante. El problema es que yo no tenía almendra molida en ese momento, así que la substituí por espelta para añadir un cereal más al computo. El resultado, impresionante. Un bizcocho contundente en sabor pero esponjoso en textura. Una delicia saborear esa panoplia de cereales inacabable. Os lo recomiendo si os gustan los bizcochos integrales.


Ingredientes (para un molde tipo plum-cake de 25cm):

- 2 huevos
- 1y1/2 taza de azúcar
- 3/4 de taza de aceite de oliva
- 1 y 1/4 tazas de leche
- 1 cucharadita de vainilla en polvo
- 1 taza de harina normal de repostería
- 1 taza de harina integral de trigo
- 1/2 taza de harina integral de centeno
- 1/4 de taza de harina integral de avena
- 1/4 de taza de harina integral de espelta
- 1 sobre de impulsor (Royal©)

Preparación:

Precalentar el horno a 190º. Preparar el molde, enharinandólo bien o forrándolo con papel sulfurizado.
Mezclar las harinas en un bol junto con la vainilla y el impulsor.


Batir los huevos con el zúcar hasta que aumenten de volúmen y estén blancos, hay que alcanzar una consistencia de merengue suave.
Añadir la leche y el aceite en hilo sin parar de batir, ahora un poco más despacio.
Añadir poco a poco las harinas, mezclando despacio. En el momento toda la harina esté integrada dejar de batir.
Pasar la mezcla al molde y hornear a 190º alrededor de 50 minutos.


Si el bizcocho coge color muy pronto tapar con papel de aluminio para que no se tueste demasiado.
Sacar y desmoldar enseguida para que no se humedezca con la condensación. Dejar enfriar encima de una rejilla.


Degustar sólo o acompañado de café o chocolate caliente. ¡Saborazo!



domingo, 28 de julio de 2013

Natas do Céu (Natas del Cielo)

Cuando tenía trece años, por circunstancias laborables de mi padre, nos fuimos a vivir a Lisboa. Para mi, la ciudad más bonita y que más me ha tocado el corazón de todas aquellas ciudades que posteriormente he conocido. Allí viví 8 años. Es una ciudad decadente, pero con encanto. Caminando por sus calles no puedes dejar de encontrar, uno detrás de otro, rincones de postal. Si no la conocéis y buscáis una opción cercana dónde hacer turismo, la recomiendo.
De aquella época guardo con cariño y "muitas saudades" grandes recuerdos, entre ellos este postre que probé por primera vez en el restaurante Alcovaça, en Sintra. No hay palabras para describirlo. Es suave, ligero y nada empalagoso, no puedes dejar de comerlo. Probadlo, sencillamente, sublime.


Ingredientes:

- 400ml de nata para montar muy fría
- 1 bote pequeño de leche condensada
- 3 hojas de gelatina
- 1 paquete de galletas María
- 4 huevos (sólo utilizaremos las claras)
- ¼ de vaso de leche
- 1 pizca de sal

Preparación:

Triturar las galletas con la picadora y reservar.


Poner a remojar las tres hojas de gelatina en un plato con agua fría durante 5 minutos.


Calentar el ¼ de vaso de leche y añadir la gelatina previamente remojada. Remover constantemente hasta que esté completamente disuelta. Reservar hasta que tiemple.
Empezar a montar la nata y cuando empiece a coger cuerpo añadir la leche condensada en hilo y la gelatina templada. Seguir batiendo con las varillas hasta que esté todo ligado. Reservar.


Montar las claras a punto de nieve no excesivamente duro y añadírselas en dos o tres veces a la crema de leche condensada, mezclando siempre con movimientos envolventes con cuidado para que no se bajen.


Si se va a servir en copas, poner una capita de galleta molida en el fondo,


cubrir hasta la mitad de la copa con la mousse, añadir otra capita de galleta molida y rellenar hasta casi el borde con más crema. Cubrir con galleta molida.


Enfriar  durante 6-8 horas como mínimo, mejor de un día para otro.
Sencillamente delicioso. ¡En mi familia son todos adictos! Junto con la mousse de chocolate, ¡es el postre más reclamado!



jueves, 25 de julio de 2013

Panecillos con Centeno Blanco

Hacer pan me encanta. Y últimamente parece que solo subo recetas de pan al blog. La verdad es que en verano apetece poco cocinar y con estas temperaturas se me quitan las ganas de cualquier cosa. Hornear hogazas en verano es la muerte. Precalentar el horno hasta conseguir temperaturas máximas... Horneados de una hora o más... Los panecillos son una solución muy elegante al calorazo asfixiante de las cocinas en verano. No necesitan un horno precalentado al máximo y en cosa de media horita están horneados.


Éstos fueron el resultado de no encontrar nueces en mi despensa después del primer amasado. Iban a ser unos panecillos con centeno y nueces pero se quedaron en "solo" centeno. En casa me dijeron que estaban muy, muy ricos, por eso he decidido compartirlos con vosotr@s.

Ingredientes (para 12 panecillos de 72g):

- 100g centeno blanco
- 100g de harina de fuerza
- 200g de harina panadera
- 200g de masa madre al 100% (50% trigo integral eco molido a piedra + 50% fuerza)
- 3g de levadura fresca de panadero
- 10g de sal
- 1 buena cucharada de miel
- 260g agua

NOTA: Para los que no utilizan masa madre se puede substituir por un poolish del día anterior: 50g harina integral eco molida a piedra + 50g de harina de fuerza + 1g de levadura fresca de panadero + 100g de agua

Preparación:

En un bol mezclar todo menos la levadura y la sal. Dejar reposar unos 20 minutos. Este reposo de harina y agua se conoce como autolisis. Esto permite que la harina se hidrate bien y empiece a descomponerse en azúcares más simples. Al añadir posteriormente la levadura se va a encontrar una masa plagada de azúcares apetitosos. Este proceso ayuda para el amasado y en la obtención de cortezas con dorados fantásticos.


Añadir la levadura disuelta con un poco más de agua. Integrar bien y añadir la sal.
Pasar a la encimera y utilizar la técnica de amasado de Dan Lepard, es decir, amasados de 1 o 2 minutos y reposos de entre 5 y 10 minutos. Por lo menos 3 o 4 tandas hasta ver que la masa está lisa y suave.


Bolear y dejar reposar en un bol tapado con un trapo para un primer levado hasta que duplique volumen.
Hacer trozos de 72g y bolear cada uno. Dejarlos reposar sobre la bandeja de horno cubierta con papel sulfurizado mientras se calienta el horno, en total (en mi cocina/infierno a 34º) unos 25 minutos (en cocinas más frescas serán unos tiempos más lógicos rondando los 40-45 minutos).
Precalentar el horno a 225º con la bandeja del vapor dentro.
Meter los panecillos y bajar la temperatura a 200º.
Hornear 35 minutos en total o hasta que los panecillos adquieran un tono bien dorado, los primeros 15 minutos con un buen golpe de vapor.
Sacar y enfriar bien encima de una rejilla.


Deliciosos, de sabor marcado a cereal son perfectos para degustar un buen paté o un queso fuerte, o simplemente acompañar de manera elegante cualquier comida.

martes, 23 de julio de 2013

Hinojo (Fennel)

El hinojo es una planta nativa de la región costera del Mediterráneo, aunque hoy en día se encuentra extendida en regiones de Asia, Europa y el norte de América. Su nombre científico es Foeniculum Vulgare y es la única especie del género Foeniculum aunque pertenece a una familia más amplia, la Apaiceae, familia en la que se incluyen al apio, el cilantro, el eneldo, el anís y el perejil.


El hinojo es una planta muy similar al apio pero con un sabor parecido al del anís. La planta puede crecer hasta casi 2 metroa de altura y todas sus partes son comestibles y beneficiosas para la salud. Además, hoy en día, los usos del hinojo son diversos y es ampliamente utilizado en la gastronomía, así como remedio y compuesto medicinal.

En Italia, según tradición popular, se diferencian hinojos machos e hinojos hembras por la forma del bulbo: los que son más estrechos y finos son las hembras y los más redondos son los machos.  Así, el de la foto es un hinojo hembra ;)

Los ingleses y americanos lo utilizan muchísimo. De hecho, yo empecé a interesarme por él después de ver que en muchas recetas del MasterchefUSA lo utilizaban. Rehogado, asado, crudo, dicen que está rico de cualquier manera.
Tengo una curiosidad tremenda por una receta italiana de bulbo de hinojo gratinado, que por lo visto es muy típica en Nochebuena.
Los tallos verdes se utilizan para aromatizar caldos, las semillas secas y molidas son una especia de potente sabor anisado, crudas se utilizan para dar textura en ensaladas. El bulbo te lo puedes comer cocinado de cualquier manera o simplemente como una deliciosa y extremadamente aromática crudité...



Como veis tiene una infinidad de aplicaciones...
¿Qué os parece? ¿Lo conocíais? ¿Tenéis curiosidad por probarlo?

sábado, 20 de julio de 2013

Pollo Provenzal al Limón (en bolsa y para dummies)

Esta es una de esas entradas que he estado a punto de no publicar, pero como al final siempre hay gente que no conoce o no sabe ciertos métodos, me he decidido. Asar en bolsa es una forma rápida y saludable de cocinar concentrando los sabores. El alimento se cocina con sus propios jugos sin necesidad de añadir grasas extras si no se desea. Además es muy sencillo y ¡no se ensucia absolutamente nada! Creo que el resultado obtenido en comparación con el trabajo realizado compensa, ¡mirad qué pinta!



Ingredientes (para 2 personas):

- 1/2 pollo en trozos
- 1 limón
- 1 cucharada grande de hierbas provenzales
- 30g de mantequilla
- 1 pastilla de caldo concentrado de carne
- 1 bolsa de asar (las encontraréis en la sección de los films y papeles de aluminio en el supermercado)

Preparación:

Increíblemente complicado... ;)
Precalentar el horno a 200º.
En la bolsa de asar meter el pollo en trozos, añadir las hierbas provenzales y sacudir sujetando el extremo para repartir bien las especias. Añadir el limón cortado en cuartos, la pastilla de caldo desmigada y la mantequilla en trozos.


Cerrar muy bien la bolsa con la brida proporcionada por el fabricante y ponerla en una bandeja apta para horno.


Hornear a 200º alrededor de una hora. Cuidado con la bolsa, colocarla de forma que cuando se hinche por el vapor no toque la resistencia.
Cuando el pollo comience a perfumar la cocina y a oler a cocinado, sacar la bandeja, abrir la bolsa con unas tijeras (mucho cuidadito con el vapor ¡que abrasa!) y volver a meter el pollo al horno, sin bolsa, unos 10 minutos con el grill en funcionamiento para conseguir una piel dorada y crujiente.


Servir con puré de patata, guisantes al vapor o patatitas fritas... Muy rico y sabroso, pero lo más importante... ¡sencillísimo!

jueves, 18 de julio de 2013

Tagliatelle Funghi, Panna & Pomodoro

Qué ingrediente tan socorrido es la pasta. En menos que canta un gallo tienes organizada una comida digna de un rey. Hoy bajaban a comer mis padres y necesitaba algo rápido y rico. Abro la nevera y me encuentro un resto de concentrado de tomate, unos champiñones y nata para cocinar.... ¿Qué puedo idear con esto? Pasta, !por supuesto! El resultado unas cintas al huevo deliciosas, mi peque se ha puesto las botas comiendo champiñones, porque con tres añitos, ¡le encantan!



Ingredientes (para 4 personas):

- 400g de cintas al huevo

(para la salsa)

- 2 cebollas
- 250g de champiñones
- 2 cucharadas hermosas de concentrado de tomate
- 2 cucharadas de agua
- 1/2 vasito de brandy/cognac
- 1 cucharada de orégano seco
- Sal y pimienta negra
- 1/2 pastilla de caldo de carne concentrado
- 1 cucharadita de azúcar
- 2 cucharadas de mantequilla
- 2 cucharadas de aceite de oliva suave
- 500ml de nata para cocinar

Preparación:

Picar finamente las cebollas y pochar en una cazuela con la mantequilla y el aceite.



Mientras, cortar los champiñones en octavos.


Cuando la cebolla empiece a estar transparente y con algo de color, añadir los champiñones. Salpimentar y dar un par de vueltas. Cuando la mezcla empiece a pegarse al fondo y los champiñones comiencen a dorar desglasar con el brandy. Remover bien, dejar evaporar el alcohol y añadir el concentrado de tomate, el agua y el azúcar.
Remover, dejar cocer dos minutos y añadir la nata. Remover bien. Añadir ahora el orégano y la media pastilla de concentrado. Dejar cocer a fuego lento 10 minutos.
Cocer la pasta como sea habitual en cada familia. A mi me gusta un poco hecha y con una poco de mantequilla despuses de escurrir para evitar que se pegue por el almidón (no la lavo demasiado porque se enfría mucho)


Servir acompañada de la salsa, con queso parmesano rallado fino por encima... ¡De chuparse los dedos!


martes, 16 de julio de 2013

Panecillos con Centeno y "Soaker" de Semillas

Los panecillos me encantan, los encuentro más cómodos para mi día a día que una hogaza grande. Hago una buena hornada y luego los empaqueto de forma individual y los congelo. Luego los voy sacando en la medida que son necesarios. Un ratito a temperatura ambiente y un par de minutos encima del tostador y como recién hechos.
El otro día en El Foro del Pan parece que todas se pusieron de acuerdo en hornear panecillos de semillas. Y como yo soy un poco ansias y me entra la envidia, envidiosa, me tuve que poner a ello y éste fue el resultado.


Unos panecillos con un saborazo increíble. El soaker de semillas es perfecto, le da una jugosidad y un sabor al pan más allá de los límites conocidos.
La receta es más o menos la misma que la que nuestra compañera forera MMF publicó en el foro, exceptuando la masa madre. Si chic@s he ido de entierro esta semana. Mi masa madre de centeno (la única que tenía) ha fallecido. Así que, mientras estoy criando una nueva, estos panes tuvieron que ser con un poolish de centeno del día anterior.



Ingredientes (para 9 panecillos):

- 50g de harina blanca de centeno
- 50g de harina integral eco de trigo
- 100g de harina de fuerza
- 200g de harina panadera
- 270g de agua
- 2 cucharadas de melaza o miel
- 9g de sal
- 125g de semillas varias tostadas (si no lo están, en el horno a 170º bien extendidas en la bandeja se hacen en 10 minutos)
- 3g de levadura fresca de panadero
- Todo el poolish

(Para el poolish)

- 50g de harina integral de centeno
- 50g de harina de fuerza
- 100g de agua
- 3g de levadura fresca de panadero

Preparación:

La noche de antes mezclar bien todos los ingredientes del poolish y dejarlos a temperatura ambiente nocturna hasta el día siguiente.
Dos horas antes de amasar, preparar el soaker. Es decir, poner de remojo las semillas con toda el agua de la receta y dejarlas así hasta el momento del amasado.
Poner todos los ingredientes en un bol, incluido el poolish y el soaker. Las semillas habrán gelatinizado. ¡Genial! ¡Más sabor y textura para el pan! Mezclar hasta obtener una masa medio cohesionada y pasarla a la encimera para amasar. Lo mejor con estos calores, tres tandas de de amasado a lo Dan Lepard. Es decir, amasar uno o dos minutos, descansar cinco, así tres o cuatro veces. La masa cambiará ante vuestros ojos volviéndose lisa y brillante, casi seguro con un buena membrana. ¡El reposo amasa!


Cuando la masa esté lista, hacer una bola y dejarla reposar tapada con un trapo hasta que duplique volumen.
Para formar, porcionar la masa en nueve trozos iguales (yo uso la báscula) y bolear bien apretado cada uno.
Precalentar el horno a 220º con la bandeja del vapor dentro.
Dejar reposar tapados con un trapo (con bien de harina para que no se peguen) en un segundo levado más bien cortito. Los panecillos deben tener fuerza cuando entren en el horno para greñar de forma bonita. Los míos estuvieron 20-25 minutos, lo que tardaba el horno en calentarse.


Hacerles un corte todo a lo largo del diámetro del panecillo con una cuchilla bien afilada inclinada unos 45º.
Hornear en total unos 35 minutos, los 15 primeros con un buen golpe de vapor para conseguir una buena corteza crujiente y un perfecto desarrollo de los panecillos dentro del horno.
Sacar cuando ya estén bien dorados y al darles un golpecito en el culete, suene hueco.
Dejar enfriar encima de una rejilla.
Y ¡a disfrutar!


Es un pan único, las semillas tostadas gelatinizadas le confieren un sabor espectacular, además de la harina de centeno, que de por si ya es sabrosa.
Para un buen jamón, un queso fuerte... ¡Son fantásticos!

domingo, 14 de julio de 2013

Shawarma de Pollo en Pan Lavash

Me encanta experimentar recetas y sabores nuevos. Me encanta el Shawarma. Antes de que se pusieran de moda los paquistanís en cada esquina vendiendo pitas y kebabs, el shawarma fue mi primera experiencia con este tipo de comida. Cuando vivía en Lisboa, en las zonas de marcha, a la salida de las discotecas, se ponían siempre unas rulotes vendiendo hamburguesas, perritos y shawarmas (algo diferentes a los kebabs turcos que estamos acostumbrados). Las especias de la carne, la salsa de ajo aromática... ¡Eran deliciosos! Y las 6 de la mañana después de toda una noche sin parar... ¡Qué bien sabían!


Hoy voy a preparar una receta que me llamó mucho la atención del blog Sweet & Sour, por la mezcla de especias. Era tan ecléctica y extraña que no podía estar mala.
Como para preparar un buen shawarma es necesario un pan plano de la zona me decanté por el Pan Lavash armenio, también del mismo blog.


El resultado ha sido delicioso y sorprendente, ¡no apto para paladares básicos! (Por poner un ejemplo, a mi me encantó, a mi marido no tanto...) Aquí está mi versión, ligéramente diferente a la de Virginia.


Ingredientes (para 4 wraps):

(Para el Pan Lavash)

- 190g de harina panadera
- 3,5g de sal
- 3g de levadura fresca de panadero
- 1cda de miel
- 1cda de aceite de oliva
- 100 - 110g de agua (dependerá de la absorción de la harina)

(Para el pollo shawarma)

- 1 pechuga gorda de pollo (o unos 400g de contramuslos deshuesados y sin piel)
- 2 cucharadas de vinagre de manzana
- 1 limón (zumo)
- 1 cucharadita de ralladura de limón
- 1 cucharadita de canela en polvo
- 1 cucharadita de pimienta de Jamaica
- 1/2 cucharadita de cardamomo molido
- 1/2 cucharadita de extracto de vainilla
- 1/2 cucharadita de sal
- 1 cebolla pequeña rallada
- 1 tomate pequeño rallado (yo utilicé 2 cucharadas de tomate triturado)
- 3 cucharadas de aceite de oliva
- 1 cucharada de cilantro fresco picado
- Brotes tiernos de mezcla de lechugas

(Para la salsa tahini)

- 2 cucharadas de tahini
- 1 cucharadita de zumo de limón
- 2 cucharadas de agua tibia
- 1 cucharada de yogur azucarado

Preparación:

Lo primero es preparar el adobo de la carne el día de antes, para ello, cortar las pechugas en tiras muy finas y reservar.


En un mortero majar bien todas las especias con el cilantro, añadir el tomate y la cebolla rallada, el zumo y la ralladura de limón, el vinagre y la vainilla. Mezclar bien y añadir el aceite.


En un bol poner el pollo, añadir el adobo y mezclar bien, toda la carne debería quedar perfectamente impregnada. Tapar y meter en la nevera mínimo 12 horas.



El día de la preparación, empezar por el pan. Poner todos los ingredientes en un bol y mezclar bien. Amasar uno o dos minutos y parar. Dejar reposar la masa cinco minutos. Así tres veces en total. Con estos calores es más que suficiente (en invierno la masa admitirá un amasado intenso de mas tiempo).


Tapar y dejar reposar hasta que duplique volumen.
Sacar a la encimera, porcionar en cuatro partes iguales y bolear cada una. Dejar reposar unos minutos para que el gluten se relaje y poder estirarlas fácilmente con el rodillo.


Estirar cada bola hasta obtener discos de unos 3 o 4 mm de grosor.


Cocinar en plancha o sartén de hierro fundido. Primero por un lado hasta que comiencen a aparecer burbujas y luego por el otro hasta que empiece a hincharse y dorarse.
Sacar y envolver en un trapo de algodón para mantenerlos templados y tiernos por la condensación.
Este pan se puede conservar bien envuelto un par de días. Aunque endurezca un poco, pulverizándolo con agua vuelve a recuperar la flexibilidad necesaria para formar los wraps. Aunque claro, como mejor está es recién hecho!


Preparar la salsa mezclando la tahina y el zumo de limón. Añadir agua hasta obtener una crema con la consistencia parecida a la nata. A mi me gusta añadirle una cucharada grande de yogur para suavizar un poco el sabor de la tahina.

Para cocinar el pollo hacerlo en una sartén muy caliente o plancha, o en su defecto en la bandeja del horno bien dispersa la carne, sin amontonar, a 220º unos 15 minutos o hasta que la carne empiece a dorar.


Para montar los wraps, simplemente untar bien con la salsa el pan, poner un par de cucharadas de la carne especiada, un buen puñado de brotes tiernos y enrollar bien apretado.


Cortar por la mitad y... ¡Listo para comer!

viernes, 12 de julio de 2013

Merluza en Salsa Blanca

La merluza es uno de esos pescados finos, o eso dicen. Hoy en día ya es más sencillo encontrarla a buen precio en el mercado, pero antaño, sólo comían merluza los pudientes y encima a primeros de mes. A mi me encanta, es un pescado muy suave, de sabor poco marcado, que queda bien simplemente rebozado o acompañado con alguna salsa. Hoy lo voy a preparar con una sencilla salsa blanca que viste a la merluza de fiesta realzando delicadamente su sabor.



Ingredientes (para cuatro personas):

- 1/2 merluza (la parte dela cola, preparada en lomos sin espinas, cortada en trozos)
- 1 vasito de vino blanco
- 1/2 vasito de nata
- 1 vasito de caldo de verduras (en su defecto agua con 1/2 pastilla de caldo concentrado)
- 1 cebolla
- Aceite de oliva
- Sal y pimienta blanca
- Harina para frituras (o en su defecto mezcla al 50% de harina recia y harina normal)

Nota: La harina especial para frituras se encuentra en el Carrefour o en Consum, la de Mercadona no la recomiendo porque es un "preparado" con huevo deshidratado y otras cosas. Si no la encontráis, utilizar harina normal sin problemas.

Preparación:

Picar la cebolla en brunoise muy fina y reservar. Salpimentar los lomos de merluza y rebozar con la mezcla de harinas eliminando el exceso.


Empezar rehogando la cebolla a fuego medio con el aceite hasta que empiece a transparentar.


Añadir en este momento el pescado a la cebolla pochada. Cocinar un par de minutos por cada lado sellándola.


Añadir el vino blanco y el caldo, cocinar un par de minutos a fuego fuerte hasta que se evapore el alcohol y añadir la nata.


Remover con mucho cuidado de no romper el pescado y apartar del fuego. La merluza se hace enseguida, y el punto del pescado es muy delicado.


Espolvorear con perejil picado y servir acompañado de patatas cocidas con mantequilla u otra guarnición parecida.


Está muy rica y es perfecta como plato ligero para una mesa de fiesta.

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