miércoles, 28 de agosto de 2013

Albóndigas Especiales

Esta receta es de esas que te acompañan toda la vida. Son las albóndigas que siempre ha preparado mi madre. A mi me llamaba la atención esas albóndigas "de siempre" con su salsita marrón, con verduritas estilo jardinera... ¡las albóndigas de mi madre no tenían nada que ver! De textura suave se deshacen en la boca y nunca quedan duras. Aunque yo siempre las he comido acompañadas de arroz blanco y salsa de tomate casera, pienso que con unas patas fritas en dados tienen que estar de morirse. ¿Os animáis a probarlas?



Ingredientes (para unas 15 albóndigas de buen tamaño):

- 250g de carne picada (mezcla de magro y ternera)
- 125g de mortadela
- 1 rebanadas de pan de molde remojada en leche
- 1 huevo
- Queso rallado en polvo al gusto
- Sal, pimienta y nuez moscada
- 3 dientes de ajo
- Harina
- 1 vasito de vino blanco
- 1 pastilla de caldo concentrado de carne
- 1/2 vasito de agua
- Aceite

Preparación:

Picar muy pequeña, a cuchillo o a tijera, la mortadela, reservar.


Mezclar homogéneamente la carne con la mortadela, queso rallado al gusto, el pan, el huevo, la pimienta y la nuez moscada, también al gusto.


Probar de sal y si procede corregir.


Formar las albóndigas y pasarlas por harina. Dejarlas reposar mínimo media hora en la nevera para que asienten y no se desmonten al freírlas.


En una cazuela grande, no muy honda, poner aceite hasta que cubra bien el fondo. Laminar los ajos y sofreír a fuego moderado.


Cuando quieran empezar a dorar añadir las albóndigas y freír hasta que empiecen a coger color, vuelta y vuelta. Sacar a un plato y reservar.


Añadir el vino y a fuego fuerte evaporar el alcohol. Remover desglasando bien el fondo de la cazuela. Añadir el agua y la pastilla. Dejar cocer hasta que empiece a engordar la salsa. Si es necesario, ligar la salsa con una cucharadita de maizena disuelta en un dedito de agua.
Añadir ahora las albóndigas y cocinar a fuego lento, removiendo de vez en cuando, unos 30 o 40 minutos.


Servir acompañadas de arroz blanco y un poco de tomate frito casero.
¡Para morirse del gusto!


Son perfectas para hacer tuppers con raciones individuales y congelar. Para llevarlas al trabajo o para los peques de la casa son ideales, ¡a mi abejita le encantan!


sábado, 24 de agosto de 2013

Flan de Leche Condensada (Quesillo)

¿Os gustan los flanes? A mi me encantan, y siempre me gusta probar combinaciones nuevas y no ceñirme a la clásica receta. Este que traigo hoy, el flan de leche condensada o "quesillo" en Venezuela es una receta de toda la vida pero que yo no había probado hasta hace bien poco. Desde entonces ya la he adoptado como parte de mi recetario habitual. Es un flan aromatizado suavemente con vainilla o ron, de textura no muy densa a pesar de la leche condensada, aunque si es ligeramente más compacto que el flan de toda la vida. Se cocina al baño maría en el horno, y es muy, muy sencillo de preparar.



Ingredientes (para un molde tipo plum-cake de 25cm):

- 4 huevos tamaño L
- 500ml de leche
- 1 lata pequeña de leche condensada
- 1 cucharadita de esencia de vainilla (o un chorrito de ron)

(para el caramelo)

- 100g de azúcar
- Unas gotas de zumo de limón

Preparación:

Precalentar el horno a 180º.
Poner en una sartén el azúcar y las gotas de limón, Llevar al fuego hasta que el azúcar se funda y comience a tostar. Tiene que alcanzar un color dorado, no marrón oscuro, porque eso querrá decir que el caramelo se ha quemado y amargará el resultado final.


Echar el caramelo en el molde y repartirlo bien por el fondo y las paredes. Reservar.


En un bol echar todos los ingredientes de la crema y batir con la batidora hasta que estén homogéneos.
Volcar la mezcla en el molde. Taparlo con papel de aluminio para que no le entre agua si el baño maria hierve fuerte.
Colocar dentro de otra bandeja más grande y llenar de agua hirviendo hasta que el agua alcance la mitad del flan.
Meter al horno y hornear cerca de una hora o hasta que el flan esté bien cuajado y al insertar un palito en el centro salga limpio.


Sacar y dejar atemperar antes de meter en la nevera. Una vez bien frío, desmoldar.
El flan está mejor de un día para otro. Yo lo suelo preparar en un ratito la tarde antes y lo dejo en la nevera toda la noche hasta el momento casi de servirlo.
Es un postre perfecto para tenerlo preparado con antelación para una comida familiar o de amigos y que no te quita tiempo para preparar tranquilamente el resto del ágape.
Si no lo conocíais, os lo recomiendo, es muy fácil y está muy, muy rico!




jueves, 22 de agosto de 2013

Pollo Tikka Masala

Bueno, ya estamos aquí de nuevo, volvemos de este corto descanso con fuerzas renovadas y nuevas recetas. Aunque es posible que en breve me tome unos días otra vez para coincidir con el pobre costillo que aún no ha podido cogerse vacaciones, por ahora ¡estoy a vuestra disposición!
Retomamos el hilo de las recetas preparando uno de mis platos indo-pakistaní preferido, el pollo Tikka Masala, una de las recetas más demandada ¡en el Reino Unido! Podría decirse que es un pollo en una salsa de tomate muy especiada y cremosa. Yo la he comido en muchos restaurantes, siempre diferente, pero siempre deliciosa. Es un placer sin límites mojar esa salsita con un Cheese Naan (pan hindú de queso)...


Puede ser ligeramente picante o nada en absoluto, es completamente opcional. Siempre que la gente me pide consejo cuando van a un indú la recomiendo encarecidamente, nunca falla. Probarla, os chupareis, literalmente, los dedos.

Ingredientes (para 4 personas):

- 2 pechugas de pollo grandes cortadas en dados (o 3 más pequeñas)

(para la marinada)

- 1 yogur natural (griego o cremoso)
- 2 dientes de ajo
- Zumo de medio limón
- 1 cdta de comino molido
- 1 cdta garam masala
- 1 cdta de jengibre molido
- 1 cdta de tandoori masala (opcional)
- 1/2 cdta de guindilla molida (opcional)
- Colorante alimentario rojo (opcional)
- Un buen manojo de cilantro fresco
- 2 cdas de anacardos molidos
- 1 cdta de sal
- 3 o 4 cucharadas de aceite de oliva

(para la salsa)

- 1 trozo de raíz de jengibre
- 1 diente de ajo
- 1 cdta garam masala
- 1 cdta de cúrcuma
- 1 cdta de tandoori masala (opcional)
- 1/2 cdta de guindilla molida (opcional)
- 1 yogur (cremoso o griego)
- 2 cucharadas grandes de azúcar moreno
- 1 palo de canela
- 1 hoja de laurel
- 2 cardamomos verdes
- 1 cebolla grande
- 1 lata de tomate en trozos (o tomate natural pelado y troceado)
- 2 cucharadas de concentrado de tomate
- 100ml de nata 35%
- Cilantro fresco picado
- Ghee (en su defecto mantequilla y aceite de oliva)

Preparación:

Lo más importante de esta receta es la marinada de la carne. Conviene que esté de un día para otro y si no es posible, por lo menos desde por la mañana a la noche.
Cortar las pechugas en trozos tamaño bocado y reservar.


En un mortero majar un buen puñado de cilantro, 2 dientes de ajo y las especias: comino, garam masala, jengibre, sal y las opcionales guindilla y tandoori masala.


Añadir unas gotas de colorante rojo si se desea. Majar bien hasta conseguir una pasta. Añadir los anacardos molidos, el yogur, el zumo de limón y el aceite y mezclar.


Poner en un recipiente hermético junto con la carne y mezclar hasta que todos los trozos estén bien impregnados. Tapar y dejar en la nevera las horas necesarias.


Al día siguiente, empezar preparando en el mortero la pasta de ajo y jengibre. Poner más o menos la misma cantidad de ajo que de jengibre y una cucharadita de sal. Machacarlo bien hasta conseguir una pasta homogénea. Reservar.


Poner 2 cucharadas de ghee en una cazuela y cuando esté caliente marear en él la canela, los cardamomos y el laurel, para que se aromatice.
Sacar las especias y añadir la cebolla en juliana.


Cuando empiece a tomar color, añadir la pasta de ajo y jengibre. Mezclar bien y rehogar un minuto.


Añadir ahora las especias, una cucharadita de garam masala, cúrcuma y si procede tandoori masala y guindilla. Remover y tostar las especias 30 segundos.


Añadir ahora los dos tipos de tomate, remover bien y añadir el azúcar. Dejar cocinar unos 15-20 minutos hasta que se integren los sabores y la salsa esté cocinada.


Mientras la salsa se va cocinando, sacar la carne de la nevera y asar en una plancha bien caliente o en el horno bajo un grill fuerte, dándole la vuelta de vez en cuando. En la India, la carne se ensarta en brochetas y se asa en los tradicionales hornos tandoori. En casa, nos apañaremos con la plancha.


Cuando el tomate esté cocinado apartar del fuego. La salsa se puede servir así, añadiendo el yogur y la nata en este momento, o triturarla. Yo la he comido en restaurantes de las dos maneras, en casa siempre la trituro.
Así que, añadir el yogur y la nata y  triturar.


Añadir entonces la carne asada a la salsa y darle un golpe de calor para que se unifiquen las temperaturas.


Antes de servir espolvorear con cilantro fresco picado y acompañar de arroz basmati y pan naan.


Os lo prometo: ¡es de auténtica locura!


jueves, 8 de agosto de 2013

Panecillos Blancos, Curso de Iniciación y otra receta de Pizza

Hoy traigo una entrada un poco diferente a las recetas de todos los días. El lunes pasado conseguimos organizar un cursito de iniciación al pan en mi casa con unas ex-compañeras mías del trabajo que andaban interesadas en el tema. La experiencia fue tan fantástica que me gustaría compartirlo con vosotr@s.



Empezamos preparando una masita básica, al 60% de humedad, bastante sequita para que no se me asustaran y pudieran practicar el amasado clásico. Como nada en esta vida sale bien a la primera cuando tienes espectadores, la primera masa que mezclé fue un auténtico fiasco. La báscula me jugó una mala pasada y creo que me pesó de menos la harina. Resultado una masa al 70-75% de humedad. Una papilla inmanejable. Así que no me compliqué mucho la vida y la metí en un tupper directa a la nevera para utilizarla posteriormente como masa vieja o prefermento.

Volvimos a mezclar la misma receta y esta vez la báscula se comportó y la masa salió perfecta.

Panecillos Básicos para Principiantes

Ingredientes (para 9 panecillos hermosos) :

- 500g de harina panadera (o si no encontráis: 200g de harina de fuerza + 300g de harina normal de supermercado)
- 10g de sal
- 6g de levadura fresca de panadero (esta cantidad es aumentable hasta 10g en invierno)
- 1 buen chorro de miel
- 300g de agua fría (en invierno del tiempo)

Preparación:

Al mezclar todos los ingredientes en el bol, esta vez la masa estaba perfecta, con lo que practicamos el amasado clásico, a la vez que la técnica de Dan Lepard de amasados cortos de 1 o 2 minutos y reposos de entre 7 y 10 minutos. Unas tres o cuatro tandas serán suficientes para conseguir una masa lisa y suave que pase la prueba de la membrana.
En este momento hicimos pruebas de boleado y tensado de la masa.
Después de bolear, al bol tapado con un trapo y a esperar a que duplique volúmen.
Aprovechamos para ver vídeos de amasado francés, y como introducirle tropezones al pan, que había curiosidad.
Precalentamos el horno a 225º y nos dispusimos a practicar formados.
Primero boleados de porciones más pequeñas y después de reposadas, formados de minibatards.
En este vídeo podéis ver como formo los panecillos y el resultado final de este formato:


Tapamos con un trapo y dejamos reposar 25 minutos (con estos calores, en invierno será más tiempo, hasta que crezcan un poco pero sin llegar a duplicar)
Greñado con la cuchilla de afeitar desechable del super, ¡la mejor herramienta para conseguir un corte limpio!


Horneado con vapor, con mi bandeja de piedrecitas volcánicas, unos 15 minutos. Al introducir la bandeja con los panecillos bajar el horno a 200º.
A los 15 minutos retirar el vapor y aprovechar para abrir la puerta, darle la vuelta a la bandeja (ya sabemos que los hornos no calientan igual por todas las zonas) y seguir horneando un total de 30-35 minutos.
Sacar y dejar enfriar en una rejilla. ¡Este fue el resultado!


¡Y a casa que se fueron con sus panecillos para la cena!

Fue una experiencia fantástica... Me encantaría repetirla, me lo pasé en grande y disfruté explicando cosas que para mi ya hacen parte del día a día panarra.
Muchísimas gracias a mis chicas por dejarme publicar estas fotos y compartir esta experiencia. Son las mejores, y también ¡las mejores alumnas!

Y en la nevera se quedó aquella masa hiperhidratada por error. Anoche me dije: "¿y si preparo una pizza?"...


… Saqué la plasta, la volqué en la encimera con bastante harina, porcioné en partes de unos 230g (para pizzas individuales, finitas, estilo y tamaño restaurante italiano). Con bien de semolina para darle un extra crunch exterior le di unos cuantos plegados para ver si aquello pillaba tensión de alguna manera. Lo dejé reposar mientras le terminaba de dar la cena a la peque y al rato me puse a estirarlas. La masa estaba de mírame y no me toques, entre muy hidratada y dos días en nevera, os podéis imaginar. Por eso mismo también se estiraba muy, muy fácilmente. Así que rellenada y horneada al estilo Ibán. Un espectáculo para los sentidos. Hipercrujiente, sabrosísima, la mejor pizza que ha salido de mi horno...


Y después del rollo paso a la receta!

Pizza Deliciosa

Ingredientes (para 3 o 4 pizzas individuales de 230g más o menos):

- 500g de harina panadera
- 8g de levadura fresca de panadero (yo para dos días en nevera habría puesto menos, pero como era para un pan rápido para el curso puse un poco menos del 2%)
- 10g de sal
- 1 buen chorro de miel (sí, ¡¡era una receta de pan, no de pizza!! Cambiamos el aceite por miel)
- 350- 380g de agua (según absorba vuestra harina)
- Semolina para el formado

Preparación:

Mezclar los ingredientes en un bol. Pasar a la encimera y darle un par de pasadas estilo Bertinet. Simplemente para homogeneizar todos los ingredientes.
Meterlo en un tupper hermético con hueco suficiente para triplicar volumen y olvidarse de la masa durante dos días en la nevera.
Precalentar el horno a toda castaña, al máximo, a lo que de, con la bandeja dentro en el rail más próximo a la resistencia superior.
Sacar y porcionar. Intentar tensionar cada trozo, con pliegues o boleando con bien de semolina y dejar atemperar mientras se relaja el gluten para poder estirar.
Estirar ayudándonos con la semolina y el papel de hornear. Dejar reposar 10 minutos y rellenar al gusto.
Con una pala, cartón o bandeja transferir la pizza al suelo del horno. Dejarla ahí unos cuatro minutos, suficiente para generar una base perfecta. Transferir a la bandeja debajo de la resistencia y terminar de cocinar/gratinar la pizza por otros 4 minutos.


Sacar… y disfrutar!!!

Y después de esta entrada con doble receta "La Cocina de los Elfos" ¡se va unos días de vacaciones!
¡Volveré con muchas recetas nuevas para compartir con vosotr@s!
Un beso enorme... y ¡a disfrutar de las vacaciones!




martes, 6 de agosto de 2013

Self-frosting Nutella Muffins

Hoy toca una de muffins... Si me seguís sabeis que yo horneo bizcochos y magdalenas mínimo una vez por semana para los desayunos. Aunque esta vez los horneé para una velada de juegos con nuestros amigos. Si, además de la comida una de mis pasiones son los juegos de mesa. Tenemos una gran colección y solemos quedar con nuestro grupo de amigos, todos tan raros como nosotros, para jugar hasta altas horas de la noche.


Esta vez opté por unos muffins con Nutella© (o Nocilla©). Si la receta lleva este ingrediente es muy difícil fallar. La curiosidad de estos muffins es que la cobertura se genera sola en el horno al cristalizar la Nutella© por efecto del calor. Queda un acabado crujiente y caramelizado a la vez que bonito y sabroso.
Os los recomiendo son resultones a más no poder y encima ¡están riquísimos!

Ingredientes (para 12 muffins):

- 55g de mantequilla (a temperatura ambiente)
- 56g de aceite suave
- 1/2 cup de nata 35%MG
- 225g de azúcar
- 2 huevos L a temperatura ambiente
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 250g de harina floja de repostería
- 1/4 de cucharadita de sal
- 2 cucharaditas de impulsor (Royal©)
- Nutella© (o Nocilla©) a discreción


Preparación:

Precalentar el horno a 200º.
Preparar la bandeja de los muffins con las cápsulas apropiadas. Recomiendo utilizar tulipas para muffins porque es una masa que tiende a espanzurrarse y no crecer hacia arriba creando copete. Con las tulipas, queda más recogida y sube hacia arriba y no hacia los lados.
Tamizar la harina con el impulsor y reservar. Cascar los huevos y batirlos ligeramente. Reservar.
Batir la matequilla junto con el aceite y el azúcar hasta que esté blanco y muy esponjoso (varios minutos en la kitchenaid, darle siempre más tiempo del que pensáis, es muy importante esponjar bien la mantequilla).
Ir añadiendo los huevos batidos, muy poco a poco sin dejar de batir. No añadir más huevo hasta que no se incorpore el huevo que se añadió primero. Si la mezcla tiene aspecto como cortado es porque los huevos estaban muy fríos y al entrar en contacto con la mantequilla la vuelven a solidificar. Si esto ocurre, añadir una cucharada de harina y seguir añadiendo el huevo.
Añadir la esencia de vainilla. Empezar a añadir la harina tamizada poco a poco. Cuando hayáis añadido la mitad, añadir la nata y mezclar sólo hasta integrar. Y después añadir la otra mitad de la harina. En el momento esté toda incorporada dejar de mezclar. No hay que desarrollar el gluten porque el resultado sería un muffin correoso y denso.
Poner una cucharada de la mezcla en el fondo de cada cápsula, añadir ahora una cucharada de Nutella© (o Nocilla©) y cubrir con el resto de la mezcla repartiéndola bien entre los 12 muffins. Finalizar con otra cucharada de Nutella©.
Con un palito de brocheta mezclar ligéramente la Nutella© con la masa del muffin, creando un dibujo marmolado.
La cucharada que ponemos primero es OPTATIVA completamente. Los muffins tienden a quedar más planitos y sin copete al tener ese extra de relleno que no crece. Si no sois muy golosos poner solo la cucharada de encima para dibujar el frosting, pero si sois adictos a la Nutella, os aconsejo la cucharada de relleno. Es un placer sin límites morder y encontrar esa Nutella dentro.

Meter al horno y bajar la temperatura a 180º. Hornear alrededor de 25-30 minutos (dependerá de cada horno) hasta que estén doraditos y al insertar un palito en el centro salga limpio.
Dejar enfriar sobre una rejilla... y ¡a disfrutar!


domingo, 4 de agosto de 2013

Aloo Gobi (Curry de Coliflor y Patata)

La gastronomía hindú es mi pasión. Me encantan los currys, más picantes, menos picantes. Es una adicción. Mi costillo y yo cada vez que vamos a una ciudad nueva, lo primero es probar es el restaurante indo-pakistaní de turno. Con estos calores la verdad es que no apetecen platos de carnaza muy elaborados, así que vamos a decantarnos por los vegetales. Este curry vegetariano es ideal para estas fechas en las que no apetece cocinar nada complicado.


Ingredientes (para 4 personas):

- 500g de coliflor (limpia y separada en ramilletes pequeños)
- 500g de patatas (limpias y cortadas en dados)
- 3 cucharadas de ghee (o en su defecto mantequilla derretida)
- 1 cebolla
- 1/2 chile verde
- 1 tomate grande
- 100g de guisantes (yo no le puse porque ¡no tenía!)
- 1 cucharada de pasta de jengibre y ajo (luego explico como se hace)
- 1 pizca de asafétida (opcional)
- 1 cucharadita de Garam Masala
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de comino en polvo
- 1/2 cucharadita de cilantro en polvo
- 1/4 de cucharadita de cúrcuma
- 1/4 de cucharadita de guindilla en polvo (opcional)
- 1/4 de cucharadita de Amchoor (polvo de mango) (opcional)
- 1/2 taza de cilantro fresco
- 150ml de agua

Preparación:

Lo primero es preparar la pasta de ajo y jengibre. Para ello pelar un trozo de raíz de jengibre fresco y rallarlo en el mortero. Añadir la misma cantidad de ajo pelado y una pizca de sal. Machacarlo bien hasta obtener una pasta homogénea.


Se puede preparar bastante cantidad y guardarlo después en la nevera bien tapado para posteriores usos.
Picar la cebolla y el chile, reservar.


Picar el tomate en dados pequeños, reservar.


En una cazuela profunda añadir el ghee, esperar a que se caliente y añadir el chile y la pasta de ajo y jengibre. Añadir también la asafétida si procede.


Sofreír un par de minutos y añadir la cebolla. Bajar el fuego y pocharlo todo junto hasta que la cebolla esté transparente y comenzando a dorar. Añadir ahora el tomate, rehogar tres o cuatro minutos.
 

Añadir todas las especias menos el Amchoor. Remover, dejar tostar un minuto y añadir, los guisantes, las patatas y la coliflor. Remover bien para que la verdura quede bien impregnada del sofrito y dejar pochar todo junto unos minutos removiendo de vez en cuando. 


Bajar el fuego al mínimo, añadir ahora el agua, remover bien y tapar. Pasados diez minutos abrir, (cuidado con el vapor) y remover bien otra vez. Volver a tapar y dejarlo 10 minutos más.
Mientras se cocinan las verduras, picar el cilantro.


Comprobar que la verdura está cocida, un poquito al dente.
Añadir el Amchoor y el cilantro fresco, remover y... ¡ya está listo para servir!


Un plato absolutamente delicioso. Sencillo y muy ligero. Con un puntito picante muy, muy suave que le aportan los chiles, potenciado, si se quiere, con la guidilla molida. ¡Absolutamente adictivo!

jueves, 1 de agosto de 2013

Pan de Molde con Yogur y Miel

Hago pan de molde todas las semanas. Muchas noches cenamos sándwiches y las tostadas de mi desayuno los días que no tengo bizcocho son sagradas. Me gusta variar de receta, pero siempre busco un pan de miga suave pero resistente, sabroso y muy tierno. El que traigo hoy lo comencé a preparar en mis inicios panarras. En aquel tiempo era mi básico de la despensa. Lo preparaba con un prefermento, pues aún no sabía de las maravillas del tang-zhong. La receta que voy a compartir con vosotr@s es la misma, pero tuneada y mejorada después de aprender un millón de cosas en el camino.



Ingredientes (para 2 moldes de 20cm):

- 600g harina (mitad de fuerza y mitad panadera)
- 8g de levadura fresca de panadero (en invierno podéis llegar hasta 12g)
- 250g de yogur natural (2 yogures comprados)
- 20g de leche en polvo
- 12g de sal
- 40g de miel
- 50g de mantequilla (cortada en dados)
- 260g aproximados de tang-zhong

(Para el tang-zhong)
- 250g de agua
- 50g de harina de fuerza

Preparación:

Preparar el tang-zhong, para ello disolver la harina con el agua y llevar a fuego medio-alto hasta que comience a espesar. No debe hervir. En el momento alcance la textura de una bechamel ligera, apartar del fuego. Tapar con un film para que no genere costra y dejar atemperar.


En un bol mezclar todos los ingredientes menos la mantequilla.


Pasar a la encimera y amasar. Ahora en verano las masas son muy delicadas y no conviene tocarlas demasiado, para ello utilizar el método de Dan Lepard de amasados muy cortos y reposos (amasar 1 minuto, reposar 7 minutos, así tres o cuatro veces). Cuando la masa ya tenga un buen desarrollo, añadir la mantequilla y amasar un poco más hasta homogeneizar la mezcla y obtener una masa lisa y brillante que pase la prueba de la membrana (aunque en verano mejor no obsesionarse si no la pasa, eso dicen en Panarras.com).


Dejar reposar para un primer levado en un bol tapado con un trapo hasta que duplique volumen.
Porcionar la masa en cuatro partes iguales (yo uso la báscula) y bolear cada una. Dejar reposar 5 minutos largos y formar. Para los panes con tang-zhong a mi me gusta el formado asiático. Echar un vistazo aquí y aquí.
Aunque también se pueden hacer un par de bolas si no se quieren mayores complicaciones. Yo he hecho uno con formado asiático y otro con bolas.
Tapar los moldes con un trapo y dejar levar hasta que duplique volumen. En los panes de molde es muy importante llegar al límite del levado porque no queremos que crezcan nada en el horno y greñen estropeando la forma del pan. Así mismo hay que tener mucho cuidado con la sobrefermentación, sobre todo ahora en verano.
Precalentar el horno a 220º arriba y abajo. Cuando se vayan a meter los panes, dejar sólo abajo.
Pincelar los panes con leche o nata, meter al horno, bajar la temperatura a 190º y hornear 35-40 minutos hasta que estén bien dorados y al sacarlos del molde y golpear el culete suenen hueco..
Sacar del horno y dejar atemperar dentro del molde 10 minutos. En seguida sacar y enfriar del todo encima de una rejilla.


Si se quiere una corteza blandita y no ligeramente crujiente envolver el pan en un trapo mientras se enfría, de esta forma la humedad condensada hará que la corteza quede suave al paladar.


Es un pan simplemente delicioso, un pelín dulzón por la miel... pero con ese punto láctico del yogur. Ideal para tostadas, si lo probáis no quedaréis indiferentes.


Congela estupendamente, yo siempre hago dos, uno lo dejo para el consumo en los próximos días y el segundo lo rebano y lo congelo separando las rebanadas con papel sulfurizado. En los desayunos, saco las rebanadas y directas al tostador. Quedan perfectas, ¡como recién hechas!



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