jueves, 30 de enero de 2014

Coronation Chicken

Hoy traigo una de esas recetas de aprovechamiento que tan bien viene conocer. Sobretodo cuando es algo tan rico y original como el Coronation Chicken. Típico del Reino Unido se utiliza principalmente para ensaladas o como relleno frío de sándwiches. Yo, desde que leí en qué consistía, le tenía muchas ganas. Hoy, por fin, para aprovechar unas sobras de pollo asado que tenía rondando por mi nevera, me he decidido. Si os gusta el curry y os gustan los sabores agridulces, esta es vuestra receta. Muy aromática y deliciosa. Os lo recomiendo para un sándwich que no olvidaréis jamás.



Ingredientes:

- 1 cebolla pequeña (o media si es muy grande)
- 1/2 cdta de tomate concentrado o salsa de tomate
- 1/2 cdta de curry
- 1 cdta de zumo de limón.
- 1/2 cda de mermelada de albaricoque
- 150 ml de salsa mayonesa.
- 2 pechugas de pollo asado o cocido (o cantidad similar)
- 1 puñado de pasas de corinto previamente remojadas y secas
- Almendra laminada
- 1 chorrito de aceite de oliva

Preparación:

Picar muy finamente la cebolla.


Pochar, junto con un chorrito de aceite de oliva, lentamente hasta que dore y esté blandita.
Mientras, cortar el pollo en cubos. Reservar.


Cuando la cebolla esté en su punto, añadir el concentrado de tomate (cuanto apenas, a mi se me fue la mano y la salsa resultante quedó demasiado coloreada), el curry (la cantidad indicada es indicativa, siempre se puede añadir más o menos, al gusto) y la mermelada de albaricoque.


Dar un par de vueltas y mezclar este sofrito con la mayonesa.


Añadir el pollo y mezclar. Añadir también el puñado de pasas remojadas y secas y un poco de almendra laminada.


Pobrar y rectificar el punto de mayonesa o curry y... ¡ya está listo! Para un buen sándwich con pan tostado de pueblo es el relleno ideal.
Pero en ensalada... ¡de chuparse los dedos!



martes, 21 de enero de 2014

Cheese Naan (Pan Hindú de Queso)

Ir a un restaurante hindú, pedir cualquiera de sus platos de curry y no pedir un Cheese Naan para acompañarlo debería estar penado por la ley. El Naan, pan hindú por excelencia, es el acompañamiento ideal para mojar esas sustanciosas y aterciopeladas salsas. Es un pan plano con levadura, de sólo un levado emparentado de cierta manera con la pita. El Naan se elabora con yogur lo que le da una suavidad extrema a su miga, casi untuosa.
La receta que os traigo yo es la de el Naan relleno de queso crema, mi preferido. Si no os gusta con el relleno, simplemente ignoráis ese paso y obtendréis la versión básica, espolvoreada con ajo y cilantro fresco también es un bocado pecaminoso.
Todos aquellos que prueban este pan, se convierten automáticamente, con o sin relleno es adorado por multitudes. Para mi es un placer sin límites rebañar las cazuelitas del restaurante con este pan, bajo la atenta mirada del camarero y regocijo de cocineros y demás personal del local. ¡Me han llegado a ofrecer más pan por si no tenía suficiente!



Ingredientes (para 4 naan):

- 300g de harina panadera
- 1 yogur natural
- 80-85g de agua
- 6g de sal
- 1 cucharada Ghee (o si no es posible, aceite de oliva)
- 4 cucharadas de queso crema (hay quien prefiere quesitos en porciones)
- Hasta 6g de levadura fresca de panadero (dependerá del tiempo que tengáis para dejarlo levar)

Preparación:

Poner todos los ingredientes en un bol y comenzar a amasar.


Utilizar la técnica de amasados y reposos de Dan Lepard, ya que da muy buen resultado y no es cansado. Amasar 3 minutos reposar 5 o 6. Más o menos en tres tandas estará lista. Hay que obtener una masa lisa y satinada, que pase la prueba de la membrana.
Bolear y dejar reposar en un bol aceitado hasta que duplique volumen.


Precalentar el horno a 250º.
Sacar a la encimera y porcionar en 4 partes iguales. Estirar ligeramente con el rodillo.


Rellenar con una cucharada de queso crema (se pueden hacer sin relleno con lo que sólo es necesario estirarlos bien hasta alcanzar los 3 o 4 mm de grosor).


Cerrar los bordes hacia adentro, formando un saquito y volver a estirar con el rodillo lo más fino posible.


Hay que tener cuidado para que el queso no se salga. Y aquí hace mucho la experiencia. No desesperéis si la primera vez os quedan más gorditos porque enseguida que intentáis estirarlo el queso se escapa por todas partes.
Hornear como las pizzas, en el suelo del horno a tope 3 minutos de cada lado. Se hincharán como una pita al no llevar un segundo levado.
Servir calientes y pincelados con ghee.
Es un placer de otro mundo...


lunes, 20 de enero de 2014

Chicken Korma (a mi manera)

Hoy viajamos y nos cambiamos de continente. Si me seguís habitualmente sabréis que soy una apasionada de la India, me encanta su cultura, muero por cualquier plato de comida hindú y soy una enamorada del cine de Bollywood (si nunca habéis visto una película de estas no sabéis lo que os estáis perdiendo, es una experiencia de otro mundo!)
La gente asocia la gastronomía hindú con el picante. Nada más lejos de la realidad. Los currys pueden picar, o no, el cocinero decide. Hay recetas que, por definición, son picantes hasta la médula, como el Vindaloo, por poner un ejemplo. La receta que os traigo hoy es un curry sencillo, afrutado, exótico y perfumado, pero no picante. Para iniciarse en este mundillo creo que es lo ideal. ¿Os animáis a hacer este viaje conmigo?



Ingredientes (para 3 o 4 personas):

- 2 pechugas de pollo
- 1 lata pequeña de leche de coco (en los supermercados chinos tienen los dos tamaños, si sólo tenéis la normal, entonces media lata)
- 2 yogures naturales (a mi me gusta que sean azucarados porque intensifican el puntito dulce de la fruta)
- 1 manzana grande
- 1 cebolla grande
- 2 cdas de curry amarillo
- 2 cdtas de cúrcuma
- 2 cdtas de garam masala (mezcla por excelencia de la cocina hindú: canela, clavo, nuez moscada, pimienta negra y cardamomo verde, lo podéis encontrar en las tiendas de pakistanís)
- Ghee o en su defecto un poco de mantequilla rebajada con aceite (aquí explico cómo prepararlo)
- Cilantro fresco
- 2 dientes de ajo
- 1 trozo de raíz fresca de jengibre
- Sal
- Aceite de oliva
- 1/2 cucharadita de guindilla molida (completamente opcional)

Preparación:

Preparar la marinada de la carne 4 o 5 horas antes (mejor de un día para otro). Para ello poner en el mortero el diente de ajo, una cucharadita de sal, una cucharada de curry, una cucharadita de cúrcuma y otra de garam masala. Añadir un buen puñado de cilantro fresco.


Machacar muy bien hasta obtener una pasta homogénea.


Añadir un yogur y un chorro de aceite.


Revolver bien con un cuchara hasta que esté homogéneo. Reservar.


Cortar las pechugas en dados de tamaño bocado.


Poner en un recipiente hermético (mejor de cristal porque la cúrcuma tiñe) y añadir la marinada.
Mezclar hasta que la carne esté bien impregnada.


Tapar y meter al frigorífico las horas necesarias, mejor de un día para otro.
Al día siguiente, sacar la carne y sellarla en una plancha o sartén muy caliente, vuelta y vuelta. Sacar a un plato y reservar (en la India  ensartan la carne en palos y los cocinan en los hornos tandoori).


Preparar la pasta de ajo y jengibre. Poner en el mortero un diente de ajo y más o menos la misma cantidad de jengibre fresco pelado y en trozos.


Añadir una pizca de sal y machacar hasta obtener una pasta bien homogénea. Reservar.


Picar la cebolla y la manzana en trozos.



Poner a calentar una buena cucharada de ghee y sofreír la cebolla a fuego medio. Cuando comience a estar transparente, añadir la manzana y la pasta de ajo y jengibre. Pochar todo junto unos minutos a fuego no muy fuerte para que no se queme el jengibre.


Añadir ahora las especias (1 cucharada de curry, 1 cucharadita de cúrcuma y una cucharadita de garam masala). Este es el momento de añadir la guindilla si apetece que el plato tenga un puntito picante.


Dar un par de vueltas para que las especias suelten el aroma y en seguida añadir la leche de coco y el otro yogur para que no se quemen y amarguen.


Cocinar unos 10-15 minutos hasta que la salsa reduzca un poco. Triturar y comprobar el punto de sal y corregir si es necesario. Añadir la carne que teníamos reservada. Llevar al fuego hasta que vuelva a hervir, dejar un par de minutos y apartar del fuego para que la pechuga no se "encalle" y quede dura.
Servir espolvoreado con cilantro fresco y acompañado de arroz basmati y pan naan (¡receta fantástica que os prometo para mañana!).


Será un triunfo en vuestra mesa, os lo aseguro. Además, esta receta es muy versátil, si cambiáis el pollo por un buen gambón fresco os chuparéis los dedos hasta el codo, ¡palabrita de scout!


miércoles, 15 de enero de 2014

Asado de Navidad Venezolano (Pernil)

Después de una semana sin publicar por fin traigo entrada nueva. Estaba un poco dudosa y no tenía claro si publicarla o no, dado que las Navidades ya pasaron y este es un asado para días de especiales. Así que, por eso mismo, como hay muchos días de fiesta susceptibles de ser celebrados en familia a lo largo del año, aquí os lo dejo.
Este es un asado de Navidad que se prepara en mi familia desde hace años. Ya lo preparaba mi bisabuela allí en Venezuela, después mi abuela cuando volvieron a Tenerife y, posteriormente, mi madre a lo largo y ancho de toda la geografía española y portuguesa. Y ahora, por fin, yo también. El legado continua.


Este es un asado telúrico, lo llamaría yo, ya que toma energías de todo tipo de ingredientes y las canaliza para obtener todo su potencial, consiguiendo al final un estallido de sabores mágico.
Aunque a simple vista puede parecer complicado, no lo es tanto. simplemente laborioso. Pero vale mucho la pena... ¿Os animáis?

Ingredientes (para muuucha gente):

- 1 trozo de pierna de cerdo deshuesado de mínimo 4 kg

(para el adobo):

- 6 dientes de ajo
- 1 cucharada hermosa de pimentón
- 1 cdta de pimienta negra
- 1 cdta de comino
- 1 cdta de oregano
- 1 cdta de sal
- 3 cucharadas de cilantro fresco picado
- 3 cucharadas de perejil fresco picado
- 3 o 4 cucharadas de aceite de oliva virgen
- 1 cucharada hermosa de mojo picón canario (en su defecto, aumentar la cantidad de comino y pimentón y añadir un poquito de guindilla)

(para el relleno, caldo y adornos):

- 1 cebolla
- 1 buen puñado de pasas sin pepitas
- 4 cucharadas de almendra molida
- 4 cucharadas de nueces picadas muy finas o molidas
- 1 loncha de jamón serrano con grasa bien gruesa (para taquitos)
- 2 latas grandes de piña al natural en su jugo
- 1 cucharada hermosa del adobo anteriormente preparado
- 1 chorro de aceite de oliva virgen al final
- 6/8 naranjas de zumo
- 2 pastillas de caldo concentrado de carne
- 1 bote de guindas (cerezas en almíbar)

Preparación:

Para preparar el adobo, poner todos los ingredientes en el mortero menos el perejil y el cilantro y majar bien.


Añadir el perejil y el cilantro y seguir machacando hasta obtener una pasta muy homogénea. Añadir el aceite y mezclar. Reservar.


Picar las nueces con la picadora o muy pequeñas a cuchillo.


Reservar en un bol junto con la almendra molida.
Picar muy, muy fina la cebolla y añadirla al bol.
Picar 5 cortadas de piña en taquitos. Picar también el jamón.


Añadirlo todo al relleno. Añadir las pasas y una buena cucharada del adobo que se ha preparado previamente. Si está muy seco añadir un poquito de zumo de naranja. Mezclar muy bien y reservar.


Preparar la pieza de carne abriéndola un poco más con el cuchillo para poder embadurnarla bien con el adobo.


Antes de adobarla, clavar el cuchillo por toda la pieza creando agujeros donde se depositará el adobo dándole más sabor. Embadurnar bien por toda la parte de dentro.


Para rellenarla, es mejor coser previamente el saco que hacer toda la costura al final. Así que cerrar la pieza y coserla de forma que quede un hueco por donde introducir el relleno.


Rellenar con toda la mezcla y cerrar la abertura cosiendo al final.



Poner la pieza en la bandeja dónde se asará. Embadurnarla bien con el restante adobo. Bañarla con la mitad del zumo de las naranjas y el zumo de una de las latas de piña.


Taparlo y dejarlo así toda la noche hasta el momento, al día siguiente, de meterla al horno. Ir mojando de vez en cuando la pieza con los jugos de la bandeja.

Al día siguiente, precalentar el horno a 200º.

Antes de meterlo en el horno, añadir el resto del zumo de naranja y algo más de piña de la otra lata. Si es posible, añadir una buena cucharada de mojo picón y las dos pastillas de caldo concentrado de carne.
Meterlo al horno y hornear durante la primera hora a 200º, dándole la vuelta a la media hora. Pasada esa hora, bajar el horno a 110º-120º y tapar la pieza con papel de aluminio. Dejar así, cocinándose despacio, unas cuatro horas más. Dándole la vuelta de vez en cuando.


Hacia el final del horneado, destapar para que se dore por igual y subir un poco el horno si es necesario.
Si por alguna razón se consume demasiado el caldo, conviene ir añadiendo más zumo de piña y de naranja. Es interesante que haya bastante porque la pieza es muy grande y queremos que haya suficiente salsa para todo el asado al final.
Conviene sacarlo del horno una hora por lo menos antes de servirlo, para que la pieza atempere y se pueda cortar bien.
Sacar a la fuente donde se servirá y decorar con trozos de piña y guindas pinchados en un palillo y rodajas de piña todo alrededor de la pieza. Espolvorear con perejil picado y servir la salsa en una salsera a parte.


Acompañar de guisantes hervidos con un toque de mantequilla y, para los alérgicos al verde, también está muy rico con un buen puré de patatas casero.


Os puedo asegurar que la conjunción de sabores es absolutamente mágica. No se si a mi bisabuela le dieron los duendes la receta pero lo que si se es que desde entonces, toda la familia disfrutamos como enanos en Nochebuena y después. Al ser un plato elaborado y que conviene que sea grande la pieza, siempre sobra mucho, así que lo fileteamos muy fino y hacemos paquetitos para congelarlo. También congelamos la salsa en tuppers más pequeños. Os juro, que llegado Febrero, sacar uno de esos paquetitos con su salsa del congelador y marcarse un bocadillo de este asado es de auténtico pecado.
¿Qué me decís? ¿Os ha gustado la receta? ¿Os animáis a prepararla en una ocasión especial?

miércoles, 8 de enero de 2014

Crêpes de Nutella

Desayuno de fiesta con clase! ¿Qué más se puede pedir? Los crêpes se venden solos, ya sean dulces o salados, nadie se resiste a ellos. 
Cuando fuimos a París, casi todas las tardes, hacíamos una pequeña merienda-cena de camino al hotel comiendo un fantástico mega-crêpe de Nutella. Creo que no hay placer más grande, la crema de cacao y avellanas calentita goteando por todas partes, pringando todos los rincones de la servilleta que envuelve el crêpe y tus manos... Darle un bocado a esa masa templada y tierna y que explote en tu boca el relleno de chocolate es un placer para adultos ;)
Desde entonces, de vez en cuando, un Domingo, mi marido y yo nos damos un homenaje, y aunque no es lo mismo que en París, se agradece de vez un cuando un desayuno de estrellas como este.




Se que es una receta sencilla, que prácticamente todo el mundo ya los ha hecho alguna vez o sabe cómo se hacen. Pero por si acaso queda algún despistado que no lo tiene claro, aquí os comparto mi receta:

Ingredientes (para 8 crêpes de unos 28cm de diámetro):

- 125g de harina
- 250ml de leche
- 2 huevos
- 50g de mantequilla derretida
- 5g de azúcar
- Una pizca de sal
- Nutella o Nocilla

Preparación:

Poner todos los ingredientes en un bol y mezclar. Puede ser con un batidor de varillas o, como yo recomiendo, con la batidora.
Conviene dejar reposar la masa mínimo una hora en frío, para que la harina se hidrate bien y la textura sea perfecta. Pero si padecéis de #ansiaviva, con diez minutos será suficiente, que es como yo lo he hecho hoy.
Poner a calentar una sartén antiadherente a fuego medio alto (es muy importante que esté en perfecto estado para que los crêpes no se peguen) y pincelar con mantequilla derretida, retirando el exceso con una servilleta de papel.
Poner un poco de masa en el fondo de la sartén (más o menos medio cucharón de sopa) y rápidamente mover la sartén hasta extenderlo del todo cubriendo el fondo por completo. Debe quedar una crêpe muy fina.
Esperar a que se dore por debajo y cuando esté darle la vuelta. Podéis ser valientes y con un movimiento rápido de muñeca, lanzarlo y darle la vuelta en el aire, pero si no os sentís lo suficientemente osados, con la ayuda de una espátula, cogiéndolo con cuidado por el borde, el resultado es el mismo!
Pintar con Nutella medio crêpe. Doblar por la mitad, cubriendo la Nutella y luego otra vez por la mitad para conseguir un triángulo.
Sacar y reservar en un sitio templado hasta hacer la totalidad de la masa.
Servir solos o acompañados de nata montada!



Si queréis desayunar dos días seguidos crêpes, podéis hacer la masa el Sábado y, lo que os sobre, dejarlo en la nevera para el Domingo. Estará perfecta!
A ver si os animáis a hacerlos! Para la merienda de los peques también es una buena idea!

domingo, 5 de enero de 2014

Tiramisú de Frutos Rojos

Lo primero, desearos a tod@s un feliz año 2014. Esperemos que para muchos, yo incluida, sea mucho mejor que el 2013. Desde luego, ya tenía ganas de decirle adiós a este fatídico año. Aún así, como siempre hay que quedarse con lo bueno, yo rescato las nuevas amistades de todos los rincones de España que en este momento hacen más ameno mi día a día. Para vosotras, Chabe, Ana, María, Maypi, Silvia, Esmeralda... para vosotros Jordis, Roque y tantos otros... ¡os dedico este sencillo y fácil postre!


El tiramisú es un de mis postres preferidos, desde hace un montón de años que lo preparó mi madre por primera vez, hasta hoy en día que he pulido mi propia versión (prometo subir mi receta del clásico tiramisú un día de estos), es el postre por excelencia, ese suave sabor láctico del queso, el aroma del café, la textura del bizcocho y ese punto de cacao. Sencillamente sublime.
La versión de hoy da un paso más allá, transforma este postre en una versión más fresca,  menos densa quizá. Con la galleta de cacao amargo como contrapunto, la acidez del limón y los frutos rojos, tan refrescantes, frente a la cremosidad del mascarpone. Gracias Eva Arguiñano, desde que lo vi en uno de tus programas de "Hoy Cocinas Tú", se ha convertido en uno de mis básicos.
Vamos pues con el paso a paso:

Ingredientes (para 4 raciones):

- 130g de frutos rojos (frambuesas, grosellas y fresas)
- 150g de queso mascarpone
- 3 huevos tamaño L
- 4 cucharadas de azúcar
- Ralladura de 1 limón
- 12 galletas Oreo o similar (sin el relleno de crema)
- Hojas de menta y alguno de los frutos rojos para adornar

NOTA: Si la estación no es propicia a los frutos rojos, o no los encontráis en el lineal del supermercado, un buen substituto es la mermelada de frutos rojos. Se pone al fuego de la misma manera que en la receta pero con unas gotitas de agua, en el momento hierva, se aparta y se tamiza para eliminar pepitas y pellejos y así obtener la jalea.

Preparación:

Poner los frutos rojos con dos cucharadas y media de azúcar en una sartén. Cocinarlos como si fuera una mermelada hasta que estén blanditos. Unos 10 minutos más o menos.


Pasarlos a un tamiz o colador fino y exprimirlos bien para eliminar todas las semillas y pieles indeseadas consiguiendo así una jalea ligera de frutos rojos. Enfriar y reservar.


Separar las galletas Oreo y quitarles la crema. Con la punta de un cuchillo sale entera sin dejar residuos y sin necesidad de rascar.


Triturarlas con la picadora o, si no puede ser, metiéndolas en una bolsa de congelados y pasando el rodillo por encima hasta obtener un triturado homogéneo.


Para elaborar la crema, separar las yemas de las claras. Por un lado, poner las yemas con el azúcar.


Mezclar con unas varillas hasta que estén blancas y ligeramente espumosas (no hay que montarlas, yo lo hago a mano, con las varillas de toda la vida).


Añadir el mascarpone y la ralladura de limón y mezclar hasta obtener una crema ligera y sin grumos. Reservar.


Por otro lado montar las claras a punto de nieve con una pizca de sal hasta que estén bien duras.
Para integrar las claras a la mezcla de queso hacerlo poco a poco y siempre con movimientos envolventes usando una espátula de goma. Primero, añadir una cucharada de claras a la mezcla y mezclar hasta unificar, después añadir otro poco y así hasta acabar. Si añadís las claras en 3 o 4 veces será más sencillo unificarlas sin perder el aire que si lo hacéis todo de golpe.


Para montar el tiramisú añadir una cucharada de galleta molida en el fondo de la copa, un poco de crema, un hilo de jalea de frutos rojos y otro poco de galleta molida. Cubrir con más crema y terminar con la jalea y un poco más de galleta.
Adornar con unas grosellas y unas hojas de menta o, como en mi caso, con un picadillo de frutos rojos (cerezas y fresas).
No importa la decoración... !es espectacular!


A mi marido la galleta Oreo no le gusta demasiado y se lo preparo con galleta María. Encuentro esta versión más empalagosa, pero, como para gustos se hicieron los colores, sed libres de probar e improvisar!

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