lunes, 25 de mayo de 2020

Coffee Cake de Canela (estilo Cinnamon Rolls)


Que si... que lo se... Que en muchas provincias de España ya podéis ir a la playa y que la operación bikini ya ha comenzado! Pero qué queréis que os diga... Yo necesito cositas como esta para que me alegren el día. Se que a mucha gente el limón no le va mucho, así que quería encontrar una receta tipo coffe cake, pero que no llever limón. Así que brujuleando por i-net vi varias opciones parecidas y se me ocurrió hacerla así, con canela y su glaseado como los rollos de canela. Y la verdad, es que el resultado habla por si solo, la foto dice cómeme... Como las galletas de Alicia en el País de las Maravillas! Este pastel es ideal para tomarlo con un te a media tarde... o con una limonada fresquita! Vamos, que a cualquier hora entra divinamente! ¿Os animáis a prepararlo?


viernes, 22 de mayo de 2020

Albóndigas de Pollo y Calabacín en Salsa de Verduras


Hoy viernes, ya recuperando un poco la normalidad en esta era de confinamiento me encuentro, por circunstancias que no vienen al caso, con más de medio kg de pechugas de pollo descongeladas en la pila y sin saber muy bien que hacer. Y de repente, se me encendió la luz: albóndigas! Mi hija, la pobre, lleva pidiendo albóndigas varios días, y como a su padre el formato pelotilla no le va mucho, pues no las preparaba. Así que me dije, pues ale, albóndigas, y para el costillo, se las aplastamos en modo burguer de pollo (con calabacín... psssss, pero eso no se especifica!)
Nunca había preparado albóndigas de pollo, me daba la sensación de que la pechuga era muy seca para comerla picada. Así que para solucionarlo añadí a la mezcla el calabacín y el bacon, además del huevo y el pan típicos. El resultado, una albóndiga suave y jugosa, nada seca y absolutamente pecaminosa. Si las acompañamos con una salsa de tomate con muuuuchas verduras, tenemos el plato perfecto.
Venga, os dejo con la receta, no os la perdáis!


lunes, 18 de mayo de 2020

Pollo al Horno con Naranja, Mojo Canario y Miel


Buenos días! Hoy en Valencia pasamos a la Fase 1 del desconfinamiento! Parece que ya vamos viendo la luz al final del tunel. Yo, desde aquí, quiero llamar al sentido común, al seguir manteniendo la distancia de seguridad, a no lanzarse todos como locos a las terrazas de los bares o montar reuniones de amigos a lo loco. Nos podemos reunir, sí, pero guardando las distancias de seguridad. Así que por ahora, a casa seguirá sin venir nadie, aunque lo estemos deseando. Os lo he comentado alguna vez, nosotros somos mucho de de quedar con los amigos, en casa, alrededor de la mesa del comedor y echar unas partidas, somos muy frikis de los juegos de mesa (olvidaros de lo que venden en el Corte Inglés o el Toys'r Us, cosas mucho má sofisticadas que un Monopoly o un Pictionary!) Algún día os enseñaré nuestra colección. La cuestión es que estamos locos por volver a quedar, reunirnos, echar nuestra partida hasta la 1 o las 2 de la mañana... Pero no, todavía no. Así que, venga, mucha precaución!
Así que después de una semana con un pequeño bajón de ánimos y sin publicar nada, retomo hoy la dinámica y os traigo una nueva recetita! Sabéis que soy muy fan del pollo al horno, es una de esas preparaciones en las que es muy dificil fallar. Con dos tonterías tienes un platazo. Como la receta que os traigo hoy, con un poquito de miel, un poquito de mojo canario (teneís la receta aquí para poderlo preparar con ingredientes de la península) y dos cositas más, vais a tener un pollo al horno de escándalo.


jueves, 7 de mayo de 2020

Coffe Cake de Limón con Crema de Queso y Yogur Griego


De vez en cuando hay que darse un capricho. Así que, cómo no solo de pan vive el hombre, hoy os traigo algo dulce, un capricho. Y en estos tiempos que nos ha tocado vivir, con este confinamiento que cada día tiene más cerca su fecha de fin, pero que aún nos tiene en casa muchas horas, se agradece darse estas pequeñas licencias. Este pastel, o tarta, o bizcocho... no sabría muy bien como definirlo (los anglosajones tienen el nombre ideal para este tipo de preparaciones:"coffee cake"), es ideal para el café, para acompañar esa taza de té humeante a media tarde mientras lees en el sillón, o par darte un capricho a altas horas de la noche (como voy a hacer yo en un poquito cuando termine de escribir esta entrada que publicaré mañana). Es dulce, pero no en exceso, podrías comerte un trozo detrás de otro. Sus tres capas diferenciadas, el bizcocho húmedo y lujurioso que te llena de limón la boca en cada mordisco, la crema de queso que encuentras al morder, suave y aterciopelada justo al notar el "crunch" de crumble que está encima. Un juego de texturas que coordinan extraordinariamente bien haciendo de esta tarta un bocado exquisito y que no podréis dejar de preparar, una y otra vez!